miércoles, mayo 17, 2006

Emociones por encargo: ¿Maniático yo? (*)



No puedo dormirme si la puerta del clóset queda abierta, es cierto, pero no creo que por eso merezca el apelativo de maniático. Odio que a las camisas se le marquen las rayas de la plancha y por eso las llevo al baño para que el vapor de la ducha las estire, es verdad, pero eso no significa que necesite un par de semestres intensivos en El Peral, supongo. Y si echarle WD-40 a todo lo que cruje es una obsesión patológica, bueno, sí, soy un caso.

Al menos, aclaro, puedo dejar un chocolate en el velador varios días, semanas incluso, sin que eso me provoque un ataque de gula, cosa que no pueden decir muchas mujeres. Ahora, si hay un ruido en el auto mientras voy manejando, tengo que descubrir en ese mismo momento qué diablos es lo que suena. ¿Por qué a las mujeres no les molesta que su auto tenga olor a bencina o no le prenda una luz del tablero? Nunca he entendido esa falta de criterio.

Por mí, todos los discos debieran estar ordenados alfabéticamente y con sus respectivos lomos alineados para leer, desde abajo, el nombre del artista de izquierda a derecha. En la despensa, las botellas de tragos largos deben ir más al fondo que las de vino y los tarros o bolsas de servilletas no deben obstruir el libre desplazamiento de las cajas de cereal: nada más molesto que temprano por la mañana, cuando todavía uno duerme, se venga todo abajo al querer sacar la cajita de Quadrittos.

No sé si saben, pero las copas de cristal no se lavan con jabón, sólo con agua, y se deben dejar sacando boca abajo sobre un paño de cocina, ojalá el menos “peludo” de todos para que no deje pelusas. Y antes de servir el vino, la botella tiene que estar abierta al menos una hora antes, para que respire correctamente. ¿Maniático? Por favor, sólo buen anfitrión.

Yo sí que conozco tipos maniáticos. Esos que todos los domingos se ponen pantalones cortos para lavar el auto, invierno y verano, como si proyectaran su propia suciedad en la carrocería de la 4x4 que pagan a cuotas con la famosa compra inteligente. Esos que ordenan las camisas por color y que le cortan las etiquetas a todas las poleras porque les puede dar alergia en el cuello. Qué suerte que uno no sea de esos. Yo sólo me preocupo de mantener los pantalones sólo en colgadores de madera (por el peso, claro, para que no cedan) y de poner un encendedor en cada bolsillo de mis chaquetas del closet porque uno nunca sabe cuándo se van a necesitar.

Mi viejo, especialmente el domingo, se levanta con un ataque de “paño amarillo” y limpia toda su casa como si recién hubiese caído una lluvia ácida. Ahora se acaba de comprar un aparato del “llame ya”, uno que tira vapor y limpia a chorros de presión los rincones más increíbles. He estado a punto de pedírsela, pero no creo que me la preste. Es muy maniático con sus cosas. Las guarda en la bodega con etiquetas y cada vez que presta algo lo anota en un cuaderno.

Ah, no. Eso sí que es ser maniático.

(*) Columna de ficción publicada originalmente en una revista femenina. Cualquier semejanza con la realidad, claro, es sólo una manía del lector.

20 Comments:

Blogger Rodrigo said...

Uf... me haré ver.
Otra cosa, no es "compra", es "venta inteligente". Digamos las cosas como son.

8:33 p. m.  
Blogger camafeo said...

Yo no tomo café si el azúcar fue puesto antes del agua. Hay un orden para todo: café, agua y azúcar. Punto.
Tampoco cocino a gusto si no estoy SOLO en la cocina. Las presencias me desconcentran terriblemente.
En manías...
Una cosa... nunca he entendido lo de la puerta del clóset. Mi novia tampoco puede dormir si están abiertas... siempre me ha causado curiosidad.

Abrazos, Pablo
Fco.

9:51 p. m.  
Blogger Lau said...

Qué bueno que lo de la puerta del closet sea más masivo. Aparte de mi hermano y yo misma, no había escuchado de nadie con esa manía.
En todo caso, a las manías estoy acostumbrada: mi papá tiene todos los colgadores del mismo color -blanco-, todas las camisas se cuelgan para el mismo lado, las de un solo color en una parte, después las a raya, las formales, las de trabajo, las de fin de semana. Pasa lo mismo con los pantalones y las poleras tienen su propia clasificación. Los zapatos todos en caja, impecables y siempre bien lustrados. En realidad en mi casa somos todos bien maniáticos del orden.
Ahora, dicen que lo que se hereda no se hurta: a mí me gusta que en mi estuche todos los lápices estén para el mismo lado, primero el azul, después el rojo, el negro y el verde, al final el typex (o liquid). Una vez a la semana saco absolutamente todo lo que hay en mi closet y lo reordeno, aunque esté ordenado. Creo que esas son mis grandes manías...
Ah, y todo lo que tenga que ver con mi auto. Si se le prende una luz de inmediato busco la causa. Lo bueno de haber estado metida en un taller desde chica es que a estas alturas hago diagnósticos casi perfectos, sé usar cables para revivir la batería, cambiar fusibles y ruedas... es muy útil.

Nos vemos el lunes.

10:45 p. m.  
Blogger Cristóbal Fernández G. said...

Lo de las puertas del clóset se me ocurre que puede venir por un trauma infantil: muchos niños, por razones que desconozco, tienen la idea de que dentro del clóset hay un monstruo. Así, al tener las puertas cerradas, impiden que el monstruo los ataque y se sienten más seguros, pueden dormir tranquilos. Con el tiempo, esto se transformaría en costumbre o en algo pseudo "patológico"... en comillas porque nada de malo te trae esa "patología"... igual, parece que en mi clóset no había monstruo alguno, porque me da lo mismo cómo estén sus puertas...

Saludos... y no tengo muchas manías, creo... sólo que cuando hagan un té, echen el agua bien lento para que así la bolsita no quede flotando, sino que se hunda en el fondo. El sabor no es el mismo.

1:57 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mi manía es con el orden del diario. Todos los días lo leo igual. Por ejemplo, un sábado: A,C, La tercera, Sábado, Qué Pasa, Paula (si toca), decoración Mercurio y Tercera. Los suplementos de tiendas, antes que nada. Los domingos, A,C, Tercera, Reportajes Mercurio, Reportajes Tercera, Artes y Letras. Domingo en Viaje, Mujer.
Las mañanas de todos los días, básicamente lo mismo.
Lo malo, es que todos en mi casa tienen su propio sistema, a veces nos interferimos y es complejo. Por ejemplo, yo voy en el Reportajes y alguien me saca de la mesa el Artes y Letras. Me perturba.Hay miradas desafiantes. No lo estoy leyendo, pero lo voy a leer...
Para qué decir que el 1 de mayo, es el peor feriado. Nos despertamos, y no sabemos qué hacer.
Saludos
Winnie

10:55 a. m.  
Blogger Shidi ! said...

No voy a enumerar mis mañas aquí, porque son miles. Y no cientos. Miles. Casi todas las nombradas en el post. Y no es que me sienta particularmente orgullosa de ellas, unas más que otras. Por ejemplo la manía de odio declarado al cigarro, no puedo evitarla. No hay caso.
ah! antes q se me olvide... escuché un avance de gran reserva sobre el día del mar (21), y para mi sorpresa escuché una canción q me gusta mucho, q parece cabe en "placer culpable": "Sólo el Mar" de Nicole. Pucha que me gusta ese tema don Pablo, gracias por favor concedido, de escuchar una canción que nunca más pensé escuchar en radio.
salu2, gracias por la visita,
Shidi !

1:37 a. m.  
Blogger Shidi ! said...

Ah sí, yo soy la novia que no puede dormir con la puerta del clóset abierta... ve q son miles mis mañas?
Shidi !

1:38 a. m.  
Blogger Shidi ! said...

Lo último, lo juro; Mi vieja conoce a todos los cuequeros de la vida... Bueno, ella es cuequera tb
salu2
Shidi !

1:39 a. m.  
Blogger camafeo said...

Ah, bueno... La Shidi se me adelantó.
Si quieres saber de cuecas deberías hablar con su madre. La Magda conoce a todos, y además tiene gran disposición. Ella es de las que carretea cuequeando, y toda la noche... osea, se maneja.

Yo de cueca urbana conozco a los famosos, y a una compañera de curso en la U que toca con la Capitalinas. No sé si servirá de algo.
Ahhh, hay un par de cantores jóvenes que yo creo son de lo más desconocido que existe. Y es heavy verlos tan devotos, teniendo menos de 30, a mí me impactó por lo menos verlos dedicar gran parte de su tiempo a preparar ceremonias campesinas, sin retribución alguna... quizás te gustaría abordar ese tema también.

Eso pues.
Saludos.

Fco.

12:37 p. m.  
Blogger Lau said...

¿Quieres saber algo de cueca? Yo conozco a una campeona regional de cueca... (o nacional, no me acuerdo). Pensándolo bien, tú también la conoces, es la Meli. Por si te sirve el dato..

3:47 p. m.  
Blogger idea said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

3:07 p. m.  
Blogger idea said...

Yo no podía dormir con la puerta del closet abierta, el porqué, lo tengo clarísimo, mi mamá vivía pidiéndonos que la mantuviéramos cerrada, para que no se viera el tremendo desorden que había tras ella... la manía la heredé y le exigía a mi claudio que cerrará la puerta del closet cada vez que sacara algo, pero el tenía la costumbre opuesta, porqué, porque en su casa el tv estaba en el closet de los dormitorios, así que siempre estaba abierta... y tan poco caso me hizo que con los años curó mi maña... pero en los meses calurosos es indispensable mantener dichas puertas cerradas, ya que es allí donde se esconden los zancudos y si no lo hacen, van a salir en la noche a picar sus caras, sus orejas, o lo que es peor sus dedos chicos del pie...

3:10 p. m.  
Anonymous hector said...

Nunca tuve el problema del closet que me asustara.

Mis manías (al menos, las más presentes) las enumeré en http://www.fotolog.com/hecrock41/?pid=9126733 bajo el títulod e "mis 5 hábitos freak".

Saludos!

2:36 a. m.  
Blogger - kta - said...

Aaaaja..a noo, tamos todos locos. Yo tambien me revoluciono los domingos, es mi día de furia contra los gérmenes, de mañas, de hábitos extraños.
Aunque el resto de la semana sea una mujer normal.
Uno de siete?...

1:15 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

MI UNICA MANIA ES: "CADA DIA ELIMINAR UNA MANIA".son tan inutiles!,
salvese quien pueda! (de ustedes)

11:48 a. m.  
Blogger javisanfeliu said...

Varios de esos encendedores deben ser míos, robados en alguna noche de juerga. Maldito cleptómano.

5:01 p. m.  
Blogger Viviana said...

Tampoco puedo dormir con la puerta del closet abierta, simplemente porque me causa algo extraño. Pero una vez me dijeron que los closet abiertos, como también los espejos, absorven tu energía cuando estas durmiendo, asi que en vez de despertar renovado, despiertas aun peor.
Bueno, lo más probable es que no pueda ver un closet abierto por los monstruos =).

Las copas parecen que se secan mejor boca abajo, pero sobre toalla nova ( o papel absorvente, lo mismo pero sin marca =P )

11:58 p. m.  
Blogger Sebastián said...

Yo cierro la puerta del clóset, en origen, por las polillas. Mi madre me metió en la cabeza que las polillas se comen la ropa, que hay que cerrar los closets por esa razón. Es cierto que alguna vez vi un hoyo en alguna prenda, pero tampoco es para tanto. Yo la entiendo: ella es de Taltal, y, en Taltal, puta que hay polillas. Se comen la ropa, los muebles, las casas... Como el asunto allá es crónico y el tema de las polillas se trasformó en batalla, en Taltal todo tiene olor a naftalina, partiendo por las señoras.
El problema es que, al final, la recomendación de mi madre terminó en mi inconsciente. Nunca pensé que en mi clóset habitara un monstruo ni mucho menos, hoy las polillas me importan un rábano y cuando veo la puerta del clóset abierta jamás me acuerdo de ellas, pero el asunto es que la cierro igual, como autómata, por lo que, a fin de cuentas, la manía igual la tengo. Maldición.

12:21 a. m.  
Blogger Roxi said...

Muy buena esta columna de ficción, hacía tiempo que no me paseaba por este blog, pero ayer al ver la foto del autor como colaborador en una "dato avisos", me acordé de este espacio, y fue una buena sorpresa encontrarme con esta compilación de manías... me reí harto, me sentí afín con más de alguna y por supuesto que un chocolate en mi velador no podría durar varias semanas, con suerte un par de horas.
Todos tenemos manías múltiples, pero siempre tendemos a restarles importancia. A mi me vienen por épocas, pero la más constante ha sido la de levantarme muchas veces en la noche a verificar una y otra vez que el calefont esté apagado y el gas cortado. Así ando por la vida con mi TOC (Trastorno obsesivo compulsivo).
Saludos!

4:40 p. m.  
Anonymous Bárbara said...

Debo aclarar que la "revista femenina" a la cual el autor hace referencia es T Propongo, y que si el señor Iñigo Leguía continúa con estos desaires descenderá notoriamente en nuestro ránking de hombres favoritos. Caramba.

6:52 p. m.  

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