miércoles, agosto 31, 2005

Hágase la lista (versión 2.5)


Como decía el Mago de la Polla Gol, con la ayuda de los amigos vamos a ganar... Y ya está: la lista de las 70 mejores canciones con nombre de hombre.

Como verán, eliminé las que venían con apellido y con agregados, porque las instrucciones eran claras: nombres de hombre a secas. También dejé fuera las con nombre de mujer, porque ya hemos descorchado esa lista antes y porque no era la idea.

¿Muy difícil? Yo pensaba que iba a ser mucho más, pero veo que tienen buena memoria y mucha de esa trivia que no le importa a nadie pero que nos divierte. Por eso, este sábado 10, descorcheremos algunas de las mejores. ¿Les parece? Ahí van... Con los cambios y comentarios sugeridos.

Michael - Franz Ferdinand
Ben - Michael Jackson (es un ratón, pero macho)
Paquito - Fabulosos Cadillacs
Curtis – Babasónicos
Joey - Bob Dylan
Silvio - Bob Dylan
Billy - Lou Reed
Jeremy - Pearl Jam
José, de Lee Hazlewood
Daniel - Elton John
Rasputin - Boney M
Gulliver - Miguel Bosé
Antonio - Nidia Caro
Lucas - Raffaella Carra
Mohammed, Tori Amos
Juli - Javier Malosetti
Fermín – Almendra
Tony - Spinetta y Los Socios del Desierto
Icaro - Presuntos Implicados
Xavier - Dead can Dance
Ullyses - Dead Can Dance
Tristan - Dead Can Dance
Judas - Depeche Mode
Klaus - Los Tres
Denis - Blondie
Johnny – Suicide
Mampato - Chancho en Piedra
Fidel - Pettinelis
Arthur - Ian McCulloch (Slidering)
Roland – Interpol
Moe, Larry & Curlie - Profetas y Frenèticos
Joey - Four Non Blondes.
Adrian - Jewel
Caligula - Macy Gray
Harry - Macy Gray
Sam - Olivia Newton-John
Billy - James Blunt
Tyrone - Erykah Badu
Rudy, Supertramp
Tiger - Beck
Timothy - Jet
Nikki – Buró Bacharach
Paco - Ladytron
Lionel – Bitman & Roban
Luca - Divididos
Pancho - Los Tres
Joe - PJ Harvey
Lucho - Venus
Frederic - Patti Smith
Johnny - Prince
Raphäel - Carla Bruni
Jackie - Sinead O'connor (en este caso es de hombre)
Stevie, Duke Ellington y John Coltrane
Lázaro, Sabina con Fito Páez
Martín - Mazapán
Ivo - Cocteau Twins
Sam - Massive Attack
Mickey - Toni Basil
Jesus - Velvet Underground
Jimi - Beastie Boys
Gabriel – Electrelane
Anacleto - Los Huasos Cochinos
Fernando - Abba
Luka - Suzanne Vega
Luchín - Victor Jara
Jacinto - Mambotur
Paul - The Clash
Joe - The Clash
Mick - The Clash
John - Ian Gillan
Johnny - Eric Clapton

viernes, agosto 26, 2005

¿Una empanadita?

Cada vez que publico algún texto gastronómico o un artículo sobre vino o licores, en radio o en algunos diarios o revistas en las que colaboro, siempre hay alguien que me dice lo invidiable que es hacer ese tipo de pega. Porque, lo he comprobado, no hay nada más envidiable, dentro del mundo periodístico, que ser corresponsal de revista de rock para viajar a ver conciertos y ser periodísta gastronómico para probar y tomar de lo mejor.

Desde hace años que hago esas dos pegas y me siento feliz, para qué vamos a andar con cuentos, pero lo que quiero decir es que no siempre la cosa es tan glamorosa como se pinta. Y limitándonos al rubro etílico-gastronómico, he pasado por varias.

Cuando, por ejemplo, me intoxiqué en Sevilla, España, luego de comer una "cola de buey" en un congreso gastronómico mundial. Hubo gente que llegó al hospital, yo sólo tuve tercianas y pasé dos días en cama. Lógicamente, el restaurante quebró para siempre y nunca más he vuelto a probar esa delicia española que ya odio para siempre.

Otra vez, me acuerdo, tuve que escuchar largos minutos de insultos por parte de un dueño de un bar que estaba indignado por uno de mis comentarios. Mi bar no es de universitarios, me gritaba al teléfono, y yo trataba de explicarle que eso era justamente la gracia. Otro me mandó a decir que era un ignorante porque su local no vendía piscolas (claro, no salía "piscolas" en la carta, sino "pisco con bebida") y uno hasta me ofreció combos porque, como editor, había dejado que apareciera una crítica con muy pocos tenedores para su restaurante.

En fin. Esta semana probé la carta de dos notables restaurantes de Santiago y pude degustar las nuevas cosechas de una viña de raíz francesa avecindada en Chile. Todo perfecto, todo delicioso. ¿Y? Que el sábado tengo que hacer una cata de empanadas. Sí, de empanadas. Probar decenas, cientos de empanadas, para ver cuál es mejor, cuál tiene la mejor receta, dónde está la mejor cocción, etc., para una recomendación dieciochera.

¿Y? Odio las empanadas, me caen mal las empanadas, no me gusta el pino ni el sabor que toman los mariscos encerrados en una masa. Pero bueno, hay que puro hacerlo y hacerlo bien. Con criterio, con distancia y con mucha paciencia... ¿Hay algo menos pop que una cata de empanadas?

Noticia de último minuto: me acaban de avisar que se suspende la cata. Las empanadas, me dicen, quedan para la próxima... Siete días más sin acidez, yuhuuu!!!

martes, agosto 23, 2005

Esto se llama aperrar

Sólo quería una pequeña ayudita de los amigos, pero, la verdad, nos fuimos al chancho... Porque, más que una lista de canciones sobre animales, esto es una declaración de principios sobre la interactividad y la cooperación. Caballo.

Voy a tener que hacer un programa en dos partes y así, como se debe, agradecer a todos los que colaboraron en esta tontería que tanto nos entretiene... El sábado 27 va la primera parte y el sábado 3 de septiembre lo cerramos.

Gracias a todos... Y ya se vienen más listas.


1. "A un gato", Pedro Aznar
2. “I Wanna Be Your Dog”, The Stooges
3. “Leaozinho”, Caetano Veloso
4. San Francisco y el Lobo, Serú Girán5.
I'm The Walrus, The Beatles (walrus = morsa)
6. Piggies, The Beatles
7. Gato de Metal, Charly García
8. B- Ode y Evelyn, Fito Péz (historia de amor entre dos perros)
9. Like Cockatoos, The Cure
10. “Tiburón”, Vicentico
11. Walk the Dog, The Rolling Stones/Rufus Thomas
12. Pink Panther Theme, Henry Mancini
13. Baby Elephant Walk, Henry Mancini
14. The Union of the Snake, Duran Duran
15. Fido, Your Leash Is Too Long, The Magnetic Fields
16. Behind My Camel, The Police
17. Guachiperry, Chancho en Piedra
18. Hungry like wolf, de Durán Durán
19. Rat Race, Bob Marley20. Blackbird, The Beatles
21. Thirsty Dog, Nick Cave
22. Cold Turkey, John Lennon
23. Monkey gone to heaven, Pixie
24. Monkey, George Michael
25. "A Horse with No Name", America
26. "Early Bird", Eagles
27. “Atento al lobo”, Lucio Dalla
28. Bulls on parade – RATM
29. White rabbit – Starship
30. War pigs - Black Sabbath
31. De Perros Amores - Control Machete
32. Perro Amor Explota - Bersuit Vergarabat
33. El tiburón - Proyecto uno
34. The year of the cat - Al Stewart
35. Black dog - Led Zeppelin36. When doves cry – Prince
37. Bat dance – Prince
38. Fly like an eagle – Seal
39. "Dog eat Dog", AC / DC
40. " Mi perro dinamita”, Los Redondos
41. “Hormigas”, Catupecu Macu
42. “Monkey wrench”, Foo Fighters
43. “Cat on the wall”, Pj Harvey
44. “Rain dogs” , Tom waits
45. “War pigs”, Faith no more
46. "Canción Animal", Soda Stereo
47. “Space dog”, de Tori Amos
48. “Jaguar house”, Illya Kuryaki & the Valderramas
49. “Pigs in zen”, Janes Addiction
50. “Monkey go to heaven”, Pixies
51. “Sheep go to heaven”, Cake
52. “Caballos de histeria”, Lucybell
53. “Laika”, de Mecano
54. “Mariposa Technicolor”, Fito Páez
55. “Pigs on the wing”, Pink Floyd
56. “Paloma quiero contarte”, Victor Jara
57. “Snakes & Ladres”, Joss Stone
58. “Bailando Como Mono”; Lafloripondio
59. “Gato por Liebre”, Los Tres
60. “Dead Cats Dead Rats”, The Doors
61. “Mi amigo el Puma (o version tributo de Molotov)”, Sandro
62. “Proudest Monkey”, Dave Matthews Band
63. “Sleps with Butterflies”,Tori Amos
64. “Mr.Zebra”, Tori Amos
65. “Waiting for the worms”, Roger Waters
66. “Arañas de tribunal”, Fulano
67. “Tiger”, Paula Cole
68. “I love my dog”, Cat Stevens
69. “Animal Instinct”, Cranberries
70. “Mi Perro Dinamita”, Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota
71. “Gavilán o Paloma”, Pablo Abraira
72. “El gato volador”
73. “El rap de las hormigas”, Charly García
74. “Los dinosaurios”, Charly García
75. “Cat people", David Bowie
76. "Monkey baby", Scissor sister
77. "we´ll make great pets", Porno for pyros
78. "The rat", the walkmen
79. "Amores perros”, ulieta venegas
80. "Pigs in zen", Janes Addiction
81. “The love cats”, The Cure
82. “Wild horses”, Rolling Stones
83. “Hound dog”, Elvis Presley
84. “Little bird”, Annie Lennox
85. “El gato que está triste y azul”, Roberto Carlos
86. “Eye of tiger”, Survivor
87. “Elephant stone”, Stone Roses
88. “Shock the monkey”, Peter Gabriel
89. “Diamond dogs”, David Bowie
90. “Kiss that frog”, Peter Gabriel
91. “Crocodile rock”, Elton John
92. “El baile del perrito”, Wilfrido Vargas
93. “Snake eyes”, Alan Parsons Proyects
94. “Free as a bird”, The Beatles
95. “Big Eyed Fish”, Dave Matthews
96. “Old Mule” - Ben Weaver
97. “Sleeping Bear”, Sault Saint Marie - Sufjan Stevens
98. “Bird stealing bread” - Iron & Wine
99. “Whirly Bird” - Silver Apples
100. “Ballad of the Absent Mare” - Leonard Cohen
101. “Bluebird of happiness"”, mojave 3
102. “Spiders”, Moby
103. "Everybody's got something to hide except for me and my monkey", The Beatles.
104. “Octopus’s garden”, The Beatles
105. “I'm like a bird”, Nelly Furtado

viernes, agosto 19, 2005

Animales para degustar


Los que siguen el programa saben que, de tarde en tarde, perdemos el tiempo haciendo esas listas inútiles que a nadie le importan pero que, la verdad, entretiene escuchar. Al menos, a mí me entretiene pensar. Y esta semana estoy obsesionado en buscar las mejores canciones que hablen de animales. Tengo algunos candidatos, pero se les agradece el ingenio y la colaboración. Prometo darles los respectivos créditos en el programa del sábado 27 de agosto.

Las que tengo:

- “The love cats”, The Cure
- “Wild horses”, Rolling Stones
- “Hound dog”, Elvis Presley
- “Little bird”, Annie Lennox
- “El gato que está triste y azul”, Roberto Carlos
- “Eye of tiger”, Survivor
- “Elephant stone”, Stone Roses
- “Shock the monkey”, Peter Gabriel
- “Diamond dogs”, David Bowie
- “Kiss that frog”, Peter Gabriel
- “Crocodile rock”, Elton John
- “El baile del perrito”, Wilfrido Vargas
- “Snake eyes”, Alan Parsons Proyects

martes, agosto 16, 2005

El rock del 95

Esta semana, preparando el programa del sábado, me volví a topar con una serie de discos que tenía arumbados en mi discoteca: la camada del rock chileno del 95. ¿Se acuerdan? El año en que el sello EMI, pensando que Santiago era Londres, se gastó un millón de dólares en grabar y editar a una serie de bandas y solistas jóvenes que, se suponía, se iban a convertir en entrellas mundiales.
En ese tiempo, me acuerdo, me tocó duro. Como cada semana se programaba un concierto, ahí había que estar, soportando conciertos malos y promesas subidas por el chorro. Y como además era por esos días corresponsal de MTV y Billboard, tuve que hacer una serie de notas sobre el supuesto boom chileno.
Eran los días de Santos Dumont con su sobrevalorado "Un día en el ático (y lo que encontramos allí), de las canciones de Bambú ("Mamá
yo quiero") con un Kike Neira casi adolescente, de Pánico con su "Rosita quiere ser una porno star", de los insufribles Machuca y su "Feliz cumpleaños mamá", uf, de Terciopelo con alguna canción que no recuerdo y de la Dolce Vita con otra que mi memoria borró para siempre.
Para muchos, esos días fueron un desperdicio de energía, plata y tiempo. Aunque, la verdad, yo no me arrepiento. De esos días, aparte de los discos que ya son una reliquia, conservo la amistad de dos de las estrellas de entonces: de mi compadre Jano (Soto) y de Panchito González (ex Lucibell).
Todo lo demás es para olvidarlo... Y para que nos riamos juntos este sábado en Gran Reserva.

lunes, agosto 15, 2005

Un día con Paul McCartney

Hace ya doce años, cosecha 93, me encontré cara a cara con un pedazo de historia llamado Paul Mc Cartney. Apenas lo ví, más que nervioso, me sentí impresionado por su altura y por esa misma sonrisa bonachona que me regaló apenas me dio la mano.
Y ahí estaba yo, en Ciudad de México, un periodista casi recién salido de la universidad, con una grabadora en la mano para hacerle preguntas a un ex Beatle. "¿Qué se le puede preguntar a McCartney?", fue lo que pensé durante las ocho horas de vuelo y apenas lo vi entrar se me olvidó todo lo que tenía preparado.
Ya en ese tiempo trabajaba para la vieja radio Concierto y El Mercurio, así es que la cosa iba en serio. Me acuerdo que la entrevista, para ahorrar tiempo, la hice junto con mi amigo inseparable de esos días, Freddy Stock, un beatlemaníaco como pocos. La verdad, nunca supe cómo hicimos la entrevista, en inglés más encima, sin demostrar debilidad. Y hoy, que ya han pasado varios años, cada vez que me siento a conversar con Freddy ninguno de los dos entiende cómo cresta no se nos ocurrió sacarnos una foto. Cosas de la juventud... Esto fue lo que publicamos.


Paul McCartney:

``NO HA HABIDO UN GRUPO MAS GRANDE QUE LOS BEATLES''

`Wikén' habló en exclusiva con el músico. Se topó con la leyenda que recordó los años de gloria. Pero también con un tipo sencillo que se pellizca en las mañanas para descubrir asombrado: ``Wow, yo estuve en Los Beatles.''

Paul McCartney entra con su metro ochenta de estatura, caminando desgarbado, cantando una extraña opereta y mascando ruidosamente una fruta tropical parecida a una granada. Extiende la mano con un ``hola'' dicho en convincente español. ``Hablo algunas palabritas en el idioma'' señala siempre en castellano para luego tomar asiento. Viste terno rayado y unos bototos de astronauta, esos que usan los obreros para moler las calles.

Se le ve juvenil a sus 51 años. Apenas se muestra dispuesto a la entrevista, se acerca un hippie flaco y barbón que hace de manager. Sin ser amenazador advierte al oído: ``Son sólo 10 minutos de entrevista'' y luego se derrumba en el suelo flanqueando la puerta de entrada.

McCartney recibió a `Wikén' en el camarín del Autódromo Hermanos Rodríguez, poco antes del último de los dos shows que ofreció en México. El `New world tour' ha sido extenso, una gira que empezó el 5 de marzo de este año en Australia y que lleva un recorrido calculado en 150 mil kilómetros en los cinco continentes. Terminará definitivamente en Chile, el jueves 16 de diciembre. Antes de bajar el telón en el Estadio Nacional (``será un concierto especial por eso'', promete) habrá tocado en Nueva Zelandia, Canadá, 18 estados de Norteamérica, Inglaterra, Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia, España, Holanda y Japón, entre otros países.

- ¿Cansado, Paul?

``No. Hemos programado la gira de tal manera que luego de trabajar siempre nos queda algún tiempo de descanso. Por lo tanto, no estoy demasiado agotado.
No ha sido tan malo. Nos quedan dos o tres semanas nada más y después tendremos mucho tiempo libre. La manera en que organicé los shows es intercalándolos con días de descanso. Si se nos topan dos conciertos seguidos, paramos los mismos dos días. Eso es bueno para mantener sin problemas la voz, yo la mantengo inalterable pese a que salgo mucho al aire libre.''

- ¿Qué te mantiene con energía para seguir en esto?

``La verdad es que no sé. He sido vegetariano por 20 años, puede que eso sea bueno, lo que me permite sentirme tan bien. Me gusta la vida al aire libre. Durante mis conciertos en México he viajado constantemente a Estados Unidos para estar con mi familia y esta mañana estuve andando a caballo. La vida de tour la tomo como vacaciones. Además, todo se ha dado de manera muy agradable, nada ha sido difícil''.

``En la banda sabemos el rol que nos toca en el escenario y mientras más actuamos, más fácil se van dando las cosas. Y sabemos que para Navidad estaremos en las casas. También ha sido una gira muy exitosa, con estadios llenos y eso realmente ayuda al espíritu. Cansaría viajar tanto para tocar en recintos vacíos. Si tienes problemas en un tour como los sufridos por Michael Jackson, el asunto se hace fastidioso y agotador. Pero hemos sido afortunados, el público concurre a vernos con mucho calor. Eso anima''.

Parte de la gira quedó registrado en Paul is live (Paul está vivo). El disco recoge actuaciones en Australia y Estados Unidos, 24 canciones de su etapa en Los Beatles, los Wings y sus años de solista.

-¿Qué necesidad tuviste de decir que estabas vivo?

``Bueno, era sólo para explicar que era un álbum en vivo, nada más. No es que esté clamando vigencia ni nada. El sello discográfico en los Estados Unidos me consultó si yo estaba dispuesto a hacer una producción en vivo. Yo les respondí "quizás... bueno, si ustedes lo estiman conveniente...' Y ellos dijeron: "Sí, nos gustaría uno'. Les pedí que fueran buenas grabaciones, así se seleccionaron las de Australia y Estados Unidos. Estaba buscando una idea para la carátula del álbum relacionada con el título y el antiguo rumor ese de que me había muerto me dio la clave''.

Se refiere a algunas versiones de fines de los sesenta. Señalaban que había fallecido y que su puesto había sido ocupado por un doble, un gemelo, o algo así. Los Beatles siguieron un tanto el juego y riéndose del rumor que tomó cierto vuelo en la época, idearon la carátula del disco Abbey Road , la cual llenaron de simbologías. En ella, los cuatro salen como en una procesión encabezada por Lennon y en la cual Paul va descalzo. En la patente de un Volkswagen se lee ``28 If'', o sea, que el bajista tendría 28 años a la fecha si estuviera vivo.

Continúa: ``Fue un gran chiste todo eso, al igual que este Paul is live que a la vez explica que es una producción en vivo. Porque si hubiera puesto Paul está tocando , entonces habría dado la sensación de estudio. Debía poner la palabra "en vivo' en algún lado para que la gente supiera lo que está comprando''.

-Algunos fanáticos se enfurecieron contigo por haber utilizado la idea del Abbey Road. Y porque cambiaste a los muchachos por un perro.

``Tough shit (se puede traducir eufemísticamente como mala pata). Parece un sacrilegio. Usé la tapa sólo como una broma, nada más. En vez de estar sin zapatos, uso mis botas. Cambiaron cositas pequeñas del original, incluso se mantiene el mismo fotógrafo. Repito que fue sólo una broma, una parodia de una portada vieja. Y ese perro es como hijo para mí''.

El legado de Los Beatles

Fue él quien puso punto final a Los Beatles. Se le adelantó a Lennon al declarar públicamente, el 11 de abril de 1970, que el asunto no podía sostenerse. Influenció el distanciamiento musical y lírico entre Lennon y McCartney. Algunos añaden al natural desgaste, la muerte del manager Brian Epstein ocurrida tres años antes y la irrupción de Yoko Ono en la vida de Lennon. Igual McCartney quedó con la careta negativa de ser el tipo ``que quebró a Los Beatles''.

Dicha imagen se empeoró con líos judiciales por derechos y dineros entablados por él y por sus disputas con Lennon, de mayor carisma por su abierto compromiso ideológico. Mientras Lennon hablaba de revolución y cambios políticos, McCartney se enfrascaba en su pop más inocente y cándido. Los fans de Los Beatles tomaron partido por uno u otro. Lennon representaba un ideal de vida opuesto al denominado ``burgués y recatado'' de su ex-socio.

El asunto se puso divertido cuando llevaron su rivalidad a las canciones. En su segundo disco de solista (ver recuadro), McCartney hizo una clara alusión a Lennon en la canción `Too many people preaching practices' (Demasiada gente dando sermones): ``Querido muchacho, espero que nunca sepas cuánto me echas de menos''.

Enfurecido, éste le respondió en dos canciones del álbum Imagine : `Cripped inside' (Lisiado por dentro) y `How do you sleep?' (¿Cómo puedes dormir?). En esta última, la acidez de Lennon estaba para derretir piedras: ``Esos payasos tenían razón cuando dijeron que habías muerto.../ Lo único que hiciste fue "Yesterday' (Ayer)/ Y desde que te has ido no eres más que un día pasado.../ Una cara bonita puede durar un año o dos/ Pero pronto verán lo que puedes hacer/ El sonido que logras es puré para mí/ tienes que haber aprendido algo en tanto tiempo/ Oh!, dime, ¿cómo puedes dormir?''

El tiempo y la muerte de Lennon suavizaron las asperezas. Las alusiones y los tributos que McCartney le rinde en su actual show en vivo es la mejor prueba de que todo esto quedó atrás. McCartney señala que prefiere rescatar la música ``y el orgullo de haber sido un Beatle''.

-¿Por qué crees que los adolescentes de hoy siguen escuchando a Los Beatles?


``Porque son unos niños muy inteligentes'' (ríe). Más serio añade: ``La juventud es una excelente jueza de la música. Pienso que desde la década de los sesenta hasta hoy han salido grupos muy buenos, pero nunca tan grandes como Los Beatles u otros de la época, como Los Rolling Stones o Jimi Hendrix. Hendrix es insuperable, el mejor de la historia, él era especial. Eric Clapton es muy bueno, pero jamás como Hendrix. Es mi opinión''.

Siguen pegando fuerte los sesenta.

``Esos años fueron una época de oro para la música, y para la libertad, para la juventud y para la paz. Pienso que mucha de la gente joven se identificó con lo que decía la música. Fue un fenómeno aún interesante. Me gusta Prince, creo que hace un sonido bueno y moderno, pero no iguala la grandeza de otro artista como Hendrix. Lo mismo pasa con Nirvana, un gran grupo de rock que tampoco podrá igualar a los Stones. Algo falta. Pienso que la música moderna es de alguna forma superficial, poco profunda, a diferencia de la del sesenta. Quizás sean esas raíces las que buscan los músicos de ahora''.

- En ese sentido, ¿cuál es el verdadero legado de Los Beatles?

``Son las temáticas, las canciones. Mira, George Michael hizo una actuación en Río de Janeiro la otra noche frente a 100 mil personas y tocó con una orquesta y coros. Interpretó sólo temas de Los Beatles y a la gente le encantó. No estábamos presentes ninguno de nosotros, pero estuvo la música... la herencia es la música, la sensación de su libertad''.

``A veces pienso que empezamos con Los Beatles hace cien años porque las cosas han cambiado mucho, y no fue hace tanto tiempo. En España dominaba Franco; en Rusia gobernaba el comunismo de Krushev y nadie podía salir. ¡Qué diferente está todo! Estoy seguro que muchos de estos cambios se deben al espíritu de los sesenta. Eramos simples muchachos, comunes y corrientes, dispuestos a decir lo que pensábamos, a hacer canciones con eso. No sabíamos hacer nada mejor. Estaba la guerra de Vietnam y dijimos que estaba mal, "qué están haciendo ahí, eh?' Y creo que la gente respetó nuestra honestidad. Se han muerto muchas utopías. En los sesenta habían revoluciones pendientes y sueños juveniles".

-¿Qué pasa ahora, cómo influye este estado de cosas al aporte social del rock?

``La revolución de los sesenta fue una transformación lenta de la mente. No fue una como la rusa, la francesa, con balas o sangre. Era aquí (se toca la cabeza). Y pienso que aún continúa. Lo siento al ver a tipos como Bill Clinton en la Casa Blanca. O al escuchar a Mandela sobre los cambios y la democracia en Sudáfrica''.

-¿Y en la música?

``Creo que está regresando. Conozco muchos de los grupos jóvenes de Estados Unidos e Inglaterra y veo que tienen filosofías muy similares a las nuestras, ¿ves? La pregunta es, entonces, ¿cuál es la alternativa? En los sesenta, ésta fue la filosofía de la que hablamos antes y después, en los setenta, dijeron "bueno... no' y en los ochenta hicieron "uh..nahh' (con un gesto despectivo). Y qué pusieron en lugar de eso: dinero, dinero, dinero. Poder, poder, poder'… Se han vuelto locos con el poder y el dinero ahora. Todo el mundo está pidiendo que le devuelvan el dinero. No ha habido un real adelanto en la forma de pensar desde los sesenta y ahora los músicos están mirando hacia atrás diciendo ok''.

- Hay un proyecto de reunir a Los Beatles tú, Ringo y George para una música de película. ¿Por qué sintieron la necesidad de juntarse otra vez?

``Hummm... realmente no lo necesitamos, pero están haciendo una antología, un documental sobre Los Beatles y hemos hecho muchas entrevistas como ésta, es un trabajo interesante. Ahora tenemos la oportunidad de contar nuestra propia versión de la historia. Podemos narrar varias de nuestras experiencias como esa de "Paul está muerto' de que hablábamos al comienzo. Decir cómo nació la broma, la idea de quitarme los zapatos''.

``O cuando John dijo que Los Beatles eran más grandes que Jesucristo. Y no, lo que él quiso decir es que la Iglesia debía cambiar para atraer más gente. De eso hablamos en ese proyecto, es una oportunidad para corregir estas historias-cuentos. Y mientras nos juntamos surgió la idea de grabar algo pequeño dedicado a esa antología, un material fresco. De esa reunión salieron los rumores que Los Beatles se reunían para hacer un nuevo álbum, una gira...No, de ninguna manera. Pero sí es factible que hagamos algo pequeño en el estudio''.

El flaco del principio se levanta de la alfombra. Han pasado ya varios minutos más de los permitidos y decide el final con un gesto que McCartney comprende perfectamente. El músico le da las últimas mascadas a la fruta y se despide sonriente. ``Hasta la vista'', dice de nuevo en español alargando el brazo.

Antes de abandonar lentamente la salita, su voz toma un tono íntimo, casi paternal. Es para contar que existe un hombre que se pellizca a veces en las mañanas. Entonces, se da cuenta que es Paul McCartney, la leyenda, el hombre famoso, el líder junto a Lennon del grupo más importante de la música moderna. Ahí siente que se parte en dos. Dice que muchas veces mira a Linda, su esposa, y exhala como un niño: "Wow, yo estuve en Los Beatles'. Lo confiesa sin inquietarse, sin pudores torpes. No. ``Porque estoy orgulloso de nuestra historia. Hicimos algo bueno para el mundo, particularmente para la gente joven. Y también para la libertad''.

viernes, agosto 12, 2005

Cosas del Martini


La escena es inolvidable. El avión está en plena turbulencia y, con su sonrisa perfecta, el agente secreto 007 agradece el movimiento haciendo un brindis con un vaso en la mano. “Así me gusta, batido, no revuelto”, dice el mítico James Bond y bebe un sorbo de su vodka Martini antes de cerrarle el ojo a la guapa azafata.

Desde la primera cinta de la saga, la mítica “Casino Royale” (1962), este hombre envidiable nos ha enseñado que las lindas mujeres y los buenos tragos son placeres que funcionan mejor si van acompañados.

Cómo olvidar cuando, a la hora de la conquista de la bella doble agente Vesper Lynd, el elegante y sobrio Sean Connery le ofrece una especial receta de Martini: muy leve toque de gin sobre una copa de vodka previamente remojada con vermouth. “Este trago la voy a bautizar como tu, “The Vesper”, le dice mirándola a los ojos y, bueno, el final de la noche no se ve pero se intuye.

¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de Martini? En términos estrictos, de una preparación centenaria que mezcla gin o ginebra (destilado inglés de 47 grados cuyo principal componente es el enebro) y vermouth seco, que es un vino fuerte aromatizado con hierbas. Y la mezcla fue bautizada como Martini, en 1863, en homenaje a la marca de vermouth creada por Alessandro Martini y Luigi Rossi.

Por eso sus detractores, que los tiene, dicen que James Bond no es un verdadero purista en esto del Martini. Eso de incluir vodka y de batirlo en vez de revolverlo, reclaman, no es más que un sacrilegio para los entendidos. Pero aunque un agente secreto tiene permiso para hacer lo que se le de la gana, lo cierto es que con el correr del tiempo ha acusado el golpe.

James Bond sigue tomando Martini, pero menos. Y si bien todavía se las arregla para encontrar el mejor momento para probar una preparación en base a su vodka favorito, el Smirnoff, también lo hemos visto con una copa de champage Bollinger en una playa de Bahamas y hasta con una lata de Asahi con algo de sushi en un rincón de Tokio.
Con el Martini y con las mujeres, se ve, James Bond no sabe de fidelidad.

miércoles, agosto 10, 2005

Pídase una cosita...

Bueno, la idea de este blog es que también me ayuden a darle trabajo a la memoria... Cada sábado, como sabrán, abrimos las bodegas musicales de la radio Concierto para degustar los mejores sonidos que reposan en nuestros estantes. Ahí, aparte de escuchar buenas canciones, hablamos de discos, de vinos, de comidas, en fin, tratamos de rendirle todo el tributo al placer que se merece un sábado por la noche.

Y por eso, si quieres que programemos alguna canción Gran Reserva, si tienes un disco que te gustaría descorchar conm todos los comensales del programa, este es el sitio para hacer...

Recuerda que nos encontramos, casa sábado, a eso de un cuarto para las ocho, en Concierto...

lunes, agosto 08, 2005

Descorchando el Día del Padre

Por encargo, como uno suele hacer las cosas, me tocó hacer un maridaje diferente: encontrar los vinos más adecuados según el tipo de padre. La idea, claro, era encontrar la botella perfecta para regalarle al viejo... Y aunque la fecha ya pasó, creo que no está de más tener estos consejos en cuenta. Uno nunca sabe.

Descorchando el Día del Padre

Esta no es una prueba a ciegas ni una degustación de diferentes añadas. Aquí no hay ránking ni tampoco notas de cata para cada una de las botellas. Simplemente, con la excusa de la celebración de este domingo, se trata de recomendar algunas ideas para regalarle el vino correcto al padre adecuado. (*) Publicado originalmente en la revista Wikén, de El Mercurio, junio 2005

Papá Pop: si hablamos de un hombre conectado, que le gusta estar al día y que reconoce la mitad de los artistas que suenan por las radios de música anglo, seguro que también es amante del cine. Y si le gusta el vino, debe haber sido uno de los miles de espectadores que hizo de la película “Entre copas” una de sus favoritas. Para é, sin dudarlo, recibir un Robert Mondavi, Pinot Noir 1997, Napa Valley ($8.710, Mundo del Vino) será como formar parte del elenco de una cinta amable.

Papá Wi-Fi: si ya le ha regalado más de algún juguetito tecnológico, si ya tiene un IPod de 20 GB y la última Palm del mercado, estamos frente a un padre innovador y abierto a las nuevas propuestas. Ideal, entonces, un vino rupturista y provocador como el Tabalí, Reserva Especial ($14.900 aprox. en tiendas), un notable vino del valle del Limarí perfecto para abrir todos los sentidos.

Papá ecológico: si es amante de la naturaleza y del justo equilibrio de las cosas, regalarle el complejo ensamblaje de Coyam 2002 ($8.900 en tiendas) puede resultar toda una obra de arte. Porque hablamos de uno de los mejores vinos órgánicos del país, porque está producido bajo todas las reglas del buen ecologísta y, lo más importante, porque es una delicia acompañarlo con quesos frescos y carnes especiadas. ¿Blancos? La mezcla de Novas (Chardonnay/Marsanne/Viognier, $6.990) es una grata novedad del mercado que no hay que dejar pasar.

Papá Fina Estampa: siempre elegantes, caballeros de tomo y lomo, aquellos padres que todavía llevan pañuelo en el cuello y colleras en las mangas de las camisas, se merecen vinos a su altura. Un caldo premium como el Sideral, de Altair ($19.800 aprox.), que mezcla con elegante solvencia cabernet sauvignon, merlot y otras cepas como carménère, cabernet franc y petite syrah. En la misma línea, fino y de excelencia, Liguai de Pérez Cruz ($17.500 aprox.) asoma como un regalo diferenciador y exclusivo para paladares exigentes.

Papá Sensible: si es amante de los poemas, de los sabores delicados y brindar en los atardeceres desde una terraza con vista al mar, un buen regalo para esa escasa y valiosa camada de padres puede ser un Chardonnay Sutil Gabriela Mistral ($ 3.430, La Vinotera), un blanco amable y frutoso para beber como el mejor de los aperitivos. Ojalá con algo de Satie sonando de fondo.

El mundo de Enrique Castro

La idea nació casi por obligación: comentar nuevos lugares de Santiago con una mirada diferente. Y como en ese tiempo estaba a cargo del Wikén, lo único que se nos ocurrió fue inventar un personaje que comentara el mundo desde la lucidez del anonimato. Así nació Enrique Castro S., un tipo que fue ganando identidad y que me fue quitando la mía... Esta fue la última de las columnas que escribí bajo mi alter ego y, ahora que la leo, no sé cómo diablos llegué a inventar un mundo tan diferente al mío. Cosas de los seudónimos. Y eso que he tenido varios... Ya se los comentaré algún día.

Café del Patio

No me quedó más que jugar en silencio con el último roll de pepino y palta envuelto en salmón que quedaba en la mesa. La botella vacía del Merlot Ventisquero Reserva pedía a gritos una recarga y, no sé por qué, sólo atiné a pedir rápido la cuenta. María Paula seguía muda, helada, como si alguien le hubiera puesto pausa desde un control remoto. Hasta que le repetí la pregunta. Cobardemente, es cierto, pero sin vergüenza.

Los planes eran otros, simplemente tomar una de esas cervezas belgas que venden en el “Phone Box” y alcanzar a llegar a la última función de Kill Bill. Pero seguimos de largo, a ver unos libros, ni me acuerdo qué, y sin pensarlo mucho ya estábamos pidiendo unas fajitas integrales con tofu, un vino y ocho cortes de sushi.

Hacía años que no me sentaba en una de las históricas mesas del “Café del Patio”. En tiempos de la escuela, todas las semanas casi veníamos en patota a enamorarnos de las mozas, siempre vestidas de negro ellas y demasiado guapas como para darnos pelota. De hecho, nunca nos dieron. Salvo la hermana del Beto Cuevas, una preciosura, con la que a veces intercambiábamos algunas palabras sobre música.

Todo seguía igual. Meseras con onda, universitarios estirando horas un shop y mucha corbata y maletín adulto joven. Y estaba en eso, chequeando, cuando se me ocurrió. Así, de la nada. Llené las copas, levanté el vaso y se lo pregunté. Dos veces. Seguro la primera; torpe, la segunda.
Y sí. Hasta aquí no más llego. Cuelgo los guantes. Tiro la toalla. Porque es el fin, tal como lo conocemos, y me siento bien. Porque con María Paula salgo del camino y tomo la ruta. Porque ya no tengo nada más que buscar y, por lo mismo, poco y nada que contar. Sólo les pido que, cuando se acuerden, hagan un salud por mi felicidad.

domingo, agosto 07, 2005

Mi hijo Tobías


Antes de nacer, aprovechándome de las circuntancias, usé mi programa de radio para ponerle canciones. Quería que su llegada a este mundo tuviera una banda de sonido. Y aunque casi todas las programé en silencio, sólo me acusé con "Beautiful boy", la maravilla que John Lennon le compuso a su hijo Sean. Y, claro, resultó.
Tobías es un niño despierto y feliz. Todas las mañanas, o casi, lo saco de la cuna para darle un par de besos y para jugar con un colgante de aviones que me regaló mi mujer hace cinco años. Me lo dio para un cumpleaños, me acuerdo, y ahora se ha transformado en su juguete favorito. Los mira con devoción y, de puro feliz, a veces grita con ganas cada vez que esos trozos de madera le dan vueltas por su cabecita.
Tobías escucha el disco "Descubriendo a John Lennon", que le regaló el tío Ignacio Olivares pensando en que, como su padre, cuando sea grande tal vez pueda trabajar con música. O quizás no. Todavía no editan un Paul McCartney para niños, hablábamos la otra noche, pero esta semana le pondré algo de los Wings para que se vaya acostumbrando. "My love", puede ser. Por qué no. Si lo quiero más que a un chancho, como dice el bueno de mi suegro.
Tobías me mira y se ríe, me mira y me saca la lengua, me mira y yo lo miro con cara de idiota, y no hay nada ni nadie que me impida llegar a casa temprano para bañarlo y jugar un rato con el agua caliente.
Tobías no me deja dormir los fines de semana, se ríe cuando lo mudo y llora cuando trato de sacarle el pilucho mojado cuando se hace por las noches. Y cuando escribo, sentado al lado mío en su coche, mira al vacío y se sonríe por nada. Mi vieja dice que juega con los angelitos de la guarda que lo cuidan. Por qué no. Yo también tuve.
Tobías, mi hijo, cada día que pasa me hace más su padre. Y no puedo creerlo.